Natación: Macarena Ceballos piensa en Tokio mientras se prepara de cara a Lima

La riocuartense está en la ciudad en la última etapa de entrenamientos para los Juegos Panamericanos que se desarrollarán en la capital peruana. Allí buscará las marcas clasificatorias para los Olímpicos

“Tengo estos días para preparar todo y meterme de lleno en la última etapa del entrenamiento para llegar de la mejor manera a Lima”, indica la nadadora riocuartense, que está a poco más de un mes de participar en su segundo Juego Panamericano.

De paso por la ciudad, luego de lo que fue una extenuante gira, Ceballos se entrenaba en el Centro 11 cuando se enteró del encuentro de escuelas de natación que se realizó el sábado allí y se dio el gusto de compartir un rato con los chicos y hacer una demostración. “Yo no sé si soy una referente. Lo que siento es que al tener reconocimiento público por ahí la gente se acerca mucho más y los chicos te piden fotos. Ojalá lo que yo hago sirva para difundir mucho más la natación”, comenta la riocuartense y señala que le pareció muy positiva la cantidad de chicos que vio en el evento. “La disciplina crece cuando más gente hay practicándola, por eso es muy importante ver que se hace este tipo de torneos”, explica.

Ceballos agrega que otra cuestión clave para el desarrollo es tener la infraestructura necesaria. “Es importante ir al lugar donde te entrenás y estar cómoda, no tener que estar preocupada por esas cuestiones”, precisa Ceballos.

La parada técnica en la ciudad llega en medio de una ajetreada agenda que incluyó un período de entrenamientos en Australia y una gira por Europa, en la cual una enfermedad le impidió poder competir con normalidad. “La verdad que los trabajos fueron muy buenos en los dos lugares. Me quedé con un poco de bronca por no poder competir en el Mare Nostrum, pero igual sumé otras experiencias muy buenas”, resalta la riocuartense sobre lo que ocurrió en la serie de torneos que representaban la primera chance para conseguir las marcas clasificatorias para los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. Justamente allí brilló Delfina Pignatiello al alcanzar varios récords nacionales y sudamericanos.

En una rara paradoja geográfica, la tierra ancestral de los incas puede servir de plataforma para llegar a la lejana tierra de los samuráis. “La idea ahora es llegar bien a Lima e intentar conseguir ahí los tiempos para estar en Tokio. No va a ser sencillo, pero creo que voy a llegar muy bien, porque venimos haciendo un gran trabajo”, remarca la nadadora formada en el Centro 11. En cuanto a los números, especifica que deberá bajar 40 centésimas su mejor tiempo en los 100 metros pecho y un segundo en  los 200. A su favor tendrá que en este tipo de torneos como los Panamericanos, según los especialistas, las marcas tienden a descender. Primero porque se puntualizan y se pulen muchos detalles en los días previos y segundo porque el agua de las piletas en esas competencias, en general, tiene mucha menos densidad que con la que habitualmente se encuentra el atleta en los lugares en los que entrena.

“La última etapa de entrenamiento va a ser en Buenos Aires y después partiremos a Lima el 29 de julio y ya nos meteremos de lleno en la competencia”, anticipa Ceballos. Vale aclarar que, si bien los Juegos de Lima comienzan el 26 del mes que viene, las pruebas en la pileta arrancan el 6 de agosto.

Los Panamericanos llegan en un año especial para el deporte argentino en general. Es que el 30 de enero el presidente Mauricio Macri firmó un decreto de necesidad y urgencia por el que se creó la Agencia Nacional del Deporte, en reemplazo de la vieja secretaría. La decisión despertó polémica y dividió opiniones entre los atletas.

La medida se produjo en un contexto que ya tenía cierto conflicto debido a las quejas que varios atletas (entre ellos Ceballos) realizaron el año pasado por los retrasos en el pago de las becas. “Yo ahora estoy tranquila en ese sentido. Hace tres meses que me pagan al día. Es un alivio no tener que preocuparnos por esa situación y concentrarnos sólo en competir”, destaca la riocuartense. “La verdad, algo que parecía que podía ser un problema hoy para mí es una solución. En ese sentido estamos mejor que el año pasado, cuando no sólo no cobrábamos, sino que tampoco nos daban respuestas cuando preguntábamos”, detalla la riocuartense.

Ya establecida entre las nadadoras de elite a nivel nacional, Ceballos volverá a tirarse a la pileta en Lima para aprovechar la primera chance que tendrá para cumplir con su sueño olímpico en Tokio. Ese en el que un sol naciente bien rojo ilumina campos en los que se confunden geishas con robots de  última tecnología y las leyendas de antaño escritas en pergaminos se cruzan con el manga y el animé.

Agustin Hurtado

Fuente Puntal