La historia de Julieta Torres es un testimonio de pasión, perseverancia y el poder transformador del fútbol femenino. Desde sus primeros años, la pelota fue mucho más que un simple juguete para ella. A los tres años, el patio de su casa se convirtió en su primera cancha, donde compartía risas y partidos improvisados con sus padres y tíos. Cuando no había con quién jugar, el paredón era su cómplice fiel, recibiendo una y otra vez sus incansables patadas.
En su pueblo natal, la falta de opciones para el fútbol femenino infantil era una barrera, pero no un impedimento. Sus padres, comprometidos con la pasión de su hija, buscaron alternativas y encontraron una mano tendida en Belgrano de Moldes. Allí, «Chipi» Castillo, actual Director Técnico del primer equipo femenino de Toro de Moldes, los recibió con gran amabilidad. Fue Castillo quien impulsó la formación de una categoría infantil de fútbol femenino en Toro de Moldes, brindándole a Julieta la oportunidad de seguir haciendo lo que más amaba junto a otras niñas.
El año 2024 marcó un hito crucial en la carrera de Julieta. Con solo 12 años, viajó a San Luis para una prueba y, para su alegría y la de su familia, quedó seleccionada para jugar en AFA. Ese mismo año, con apenas 13 años, ya estaba debutando en la primera división de Toro de Moldes, dejando su huella con un gol que recordará por siempre. Su talento no pasó desapercibido, y también tuvo la oportunidad de probarse en Talleres de Córdoba, siempre manteniendo una profunda gratitud hacia «Chipi» Castillo por su apoyo incondicional.

Las experiencias fuera de su club también enriquecieron su camino. Junto a San Basilio, Julieta participó en el «Mundialito» en Arteaga, Santa Fe, una vivencia que no solo sumó a su desarrollo deportivo, sino que también le permitió forjar amistades duraderas. Recientemente, su proyección la llevó a participar en la prueba de River Plate en Córdoba Capital, sumando una nueva experiencia de alto nivel a su prometedora carrera.

Actualmente, Julieta despliega su talento en Atenas, donde se destaca jugando por los extremos en las categorías Sub 14 y Sub 16. Pero su ambición va más allá de las ligas locales. Su sueño es claro y ambicioso: formar parte de la Selección Argentina y consolidarse en la primera división de AFA.
La trayectoria de Julieta Torres es un reflejo del crecimiento imparable del fútbol femenino y un ejemplo para muchas jóvenes que sueñan con seguir sus pasos. Su historia nos recuerda que con pasión, apoyo familiar y oportunidades, los sueños pueden trascender las paredes de un patio y alcanzar las canchas más importantes del país.
Redacción: Pablo Andres