La futbolista de la Selección Argentina dejó al Pirata para sumarse a Talleres y justificó su determinación en términos profesionales, en medio de críticas y debate en redes
El mercado de pases del fútbol femenino argentino tuvo uno de sus movimientos más resonantes con la salida de Romina Núñez de Belgrano para convertirse en refuerzo de Talleres. El cambio de camiseta, en el marco de una de las rivalidades más fuertes de Córdoba, generó impacto inmediato y abrió una fuerte discusión sobre profesionalización y pertenencia.
La llegada de Núñez a la T no pasó inadvertida. Referente del fútbol femenino nacional y con recorrido en la Selección Argentina, su decisión despertó reacciones encontradas entre hinchas y protagonistas del ambiente. Mientras desde el lado Matador celebraron la incorporación como un refuerzo de jerarquía, en el mundo de Belgrano el traspaso fue recibido con malestar y decepción.
Las críticas se multiplicaron especialmente en redes sociales, donde parte de la parcialidad pirata cuestionó el cambio de vereda y puso en discusión los códigos en una disciplina que atraviesa un proceso de crecimiento y profesionalización. El debate quedó instalado
Fuente : TyCSPORT