En las canchas donde la pasión y la garra se desbordan, hay un espectador silencioso pero fundamental: Jorge Agote. Este fotógrafo, con su cámara como extensión de sus ojos, se ha convertido en un cronista visual imprescindible del fútbol femenino .
Fin de semana tras fin de semana, Jorge recorre los campos de juego, capturando la esencia de cada partido. Su lente inmortaliza la potencia de un remate, la emoción de un abrazo en la celebración, la concentración en el rostro de una defensora y la frustración momentánea de una derrota. Para las jugadoras, sus fotografías son mucho más que simples imágenes; son la prueba tangible de su esfuerzo, de su dedicación, de los momentos únicos que viven en cada encuentro.

En un mundo donde a menudo el fútbol femenino lucha por tener la visibilidad que merece, la labor desinteresada de Jorge Agote se erige como un faro. Él, con su ojo sensible y su compromiso genuino, regala a cada jugadora un tesoro invaluable: el recuerdo imborrable de sus logros y vivencias en la cancha. Cada fotografía es un testimonio de su pasión, un instante congelado en el tiempo que podrán revivir una y otra vez.
Para Jorge , su motor es la admiración por estas atletas y el deseo de dejar un legado visual de su crecimiento y entrega. Gracias a su generosidad, cada jugadora tiene la oportunidad de verse a sí misma como la protagonista que es, con sus momentos de gloria y derrotas grabados para siempre. En cada clic de su cámara, Jorge Agote no solo captura imágenes, sino que inmortaliza sueños y escribe, silenciosamente, la historia vibrante del fútbol femenino local.
Gracias Jorge
David Pedraza