El arbitraje del sur cordobés vuelve a ser noticia por su proyección y profesionalismo. En las últimas horas, se confirmó que Camila Cardoso y Gabriela Rosales, representantes de la delegación de árbitros ARAF, han sido seleccionadas para realizar el prestigioso Curso al Federal, un paso fundamental para alcanzar la categoría de árbitro nacional.
Esta convocatoria no es casualidad, sino el resultado de un proceso de seguimiento y evaluación por parte de la Liga y las asociaciones locales, que buscan potenciar a sus figuras con mayor proyección en el plano nacional.
«Un objetivo planteado desde el año pasado»
En diálogo exclusivo, Camila Cardoso compartió su emoción y los detalles de esta designación que marca un antes y un después en su carrera. Según relató, este avance era una meta que venía madurando desde hace meses:
«Es un proyecto y objetivo que se planteó desde fines del año pasado. Sabía que había muchas posibilidades por mi edad, mi trayectoria y los comentarios de la liga, lo que funcionó como un incentivo para prepararme y estar a disposición para cuando se diera la ocasión», expresó la colegiada.
La confirmación llegó en una reunión clave donde se citó a las cinco árbitras convocadas. Allí se les explicaron los criterios de selección, que incluyeron un análisis exhaustivo de su trayectoria, el bajo margen de error en sus desempeños y, fundamentalmente, sus proyecciones a futuro.
El camino hacia el Título Nacional
El curso no solo representa un reconocimiento, sino el inicio de una etapa de alta exigencia. El objetivo final es claro: obtener el título de Árbitro Nacional, lo que les permitiría dirigir en las categorías más importantes del país bajo la órbita del Consejo Federal de la AFA.
«Fue una gran noticia y, de mi parte, un gran logro y satisfacción. Uno siempre quiere ir por un poquito más. Sabemos que esto nos abre las puertas a muchísimas oportunidades», señaló Cardoso con entusiasmo, aunque es consciente del desafío que viene: «Va a ser mucho sacrificio y compromiso de ahora en adelante, pero tengo todas las ganas puestas para lograr lo planteado».
Un respaldo que se hizo esperar
Camila confesó que, si bien la noticia generó un impacto positivo, era algo que el ambiente arbitral ya venía palpitando. «Me lo esperaba, era algo hablado. Solo necesitábamos que habilitaran el cupo de mujeres, porque el apoyo de la Liga ya lo teníamos y era algo que se rumoreaba», concluyó.
Con el respaldo de ARAF y la confirmación de las vacantes, Cardoso y Rosales se preparan para representar a Río Cuarto en el máximo nivel, demostrando que el arbitraje femenino de la región no tiene techo.
Redacción: Pablo Andres