En una jornada histórica para el arbitraje local y regional, Río Cuarto vuelve a marcar un hito en el fútbol masculino. Este domingo, Camila Cardoso, integrante de la Asociación de Árbitros (ARAF) hará su esperado debut dirigiendo en la Primera División B de la Liga Regional de Fútbol de Río Cuarto.

Tras recibir la confirmación oficial del Colegio de Árbitros, la réferi riocuartense dialogó con nosotros sobre lo que significa este enorme paso en su carrera, el esfuerzo invertido y las sensaciones que vivió al ver su nombre en la designación oficial.
— Camila, felicitaciones por este gran logro. ¿Cómo tomás la noticia de este debut en la Primera B masculina?
— En realidad es un objetivo que ya venía planteado hace bastante. Me venía preparando, tratando de dar lo mejor de mí y ajustando en todo lo posible para poder llegar. Desde el Colegio de Árbitros me llamaron y me dijeron que tenía todas las condiciones, que reunía todo lo que se necesita para poder llegar a ser árbitro de primera masculina. Obviamente, en cada partido que me tocaba trataba de ajustar todo lo que más podía.

— Una oportunidad así genera muchas emociones. ¿Cómo manejaste la ansiedad previa a la designación?
— Hoy por suerte salió esta designación. Yo la esperaba, pero tampoco es que estaba tan al pendiente de esto… Me ganaba un poco la ansiedad, así que la esperaba pero sin desesperarme, no sé bien cómo explicarlo.
— ¿Recordás el momento exacto en el que te enteraste oficialmente? ¿Qué fue lo primero que se te vino a la cabeza?
— Me llegó el Comet [sistema oficial de registro y designaciones] donde estaba la designación. La miré varias veces porque no lo podía creer. Lo primero que me salió decir fue “lo logré”. Fue sentir que todo mi esfuerzo había dado su fruto, que si me había llegado esa designación era únicamente por mérito y esfuerzo mío.
— Detrás de este objetivo cumplido hay un largo camino recorrido. ¿Cómo describís este proceso hasta llegar acá?
— Bueno, obviamente se me cayeron unas cuantas lágrimas, porque no es un trabajo fácil. Me costó muchísimo y pasé por muchos altibajos, pero hoy me siento súper satisfecha por haber dado un pasito más y volver a hacer historia después de tantos años.
Redacción: Pablo Andres





