Río Cuarto, Córdoba – En el vibrante escenario del fútbol femenino de Río Cuarto, hay partidos que trascienden el mero resultado. Son encuentros donde la estrategia y la pasión se mezclan con una historia compartida, forjada en años de amistad, respeto y admiración mutua. El reciente choque entre el equipo de Ángela Matta sportivo Municipal y el Atenas dirigido por Mariana Ferretti fue un claro ejemplo de ello, un reflejo de los lazos inquebrantables que se tejen en las entrañas de este deporte.
Desde los albores de la Liga Oficial de fútbol femenino en Río Cuarto, el nombre de Ángela Matta ha sido sinónimo de compromiso y dedicación. Junto a su esposo , Ángela ha mantenido un trabajo incondicional, tanto dentro como fuera de la cancha, contribuyendo incansablemente al crecimiento y la consolidación de la disciplina. Su figura es un pilar, un testimonio de la pasión que impulsa a las pioneras de este deporte.

Del otro lado, en Atenas, se encuentra Mariana Ferretti, una estratega con una visión clara y una trayectoria admirable. Pero la relación entre Ángela y Mariana va mucho más allá de la rivalidad deportiva actual. Sus caminos se cruzaron hace tiempo, en los inicios del fútbol femenino en la ciudad, compartiendo incluso el mismo club, Estudiantes, donde Mariana dirigía y Ángela brillaba como jugadora desde su prueba en aquel Gol de Oro, de ahi integro el equipo por dos años.
Esta cercanía ha forjado una amistad sólida, que se mantiene intacta a pesar de los diferentes escudos que hoy representan. Antes, durante y después del partido, es común verlas compartir abrazos, sonrisas y gestos de cariño. La competencia queda a un lado cuando el pitido final resuena, dando paso a la admiración recíproca por el trabajo y la trayectoria de la otra.