Río Cuarto, Córdoba – Una jornada que prometía emociones en el campo de juego del Sportivo Municipal terminó de manera abrupta y sorprendente. El encuentro que enfrentaba al local y al Rosario F.C. debió ser suspendido por la árbitra principal, Cardoso Camila, debido a la insólita situación de inferioridad numérica del equipo visitante.
Desde el pitazo inicial, la sorpresa se apoderó de los presentes al observar que el Rosario F.C. saltó al terreno de juego con tan solo ocho jugadoras. Una desventaja considerable que, lamentablemente para sus aspiraciones, se agudizaría con el correr de los minutos.
El Sportivo Municipal, aprovechando la superioridad numérica, no tardó en imponer su ritmo y plasmarlo en el marcador. Con contundencia, las locales lograron perforar la defensa visitante en cuatro oportunidades antes de la media hora de juego, dejando un lapidario 4-0.

Sin embargo, el desarrollo del partido tomaría un giro inesperado a los 25 minutos del primer tiempo. En un lapso desafortunado para el Rosario F.C., dos de sus jugadoras sufrieron lesiones que les impidieron continuar en el terreno de juego. Ante esta situación, y con el reglamento en mano, la árbitra Camila Cardoso no tuvo otra opción que decretar la suspensión del encuentro por inferioridad numérica del equipo visitante, que quedó con tan solo seis futbolistas habilitadas para seguir jugando.
La decisión de la arbitra, si bien ajustada al reglamento, dejó un sabor amargo entre los aficionados que se acercaron al Municipal con la expectativa de presenciar un partido completo. Ahora, la incógnita reside en cómo se resolverá esta situación reglamentariamente y qué sucederá con el resultado parcial hasta el momento de la suspensión.