Por Redacción Pasión de campeonas
El fútbol femenino de nuestra región no detiene su marcha. Con el firme objetivo de consolidar las bases y garantizar un proceso formativo más justo y competitivo, la Liga Regional de Fútbol de Río Cuarto ha anunciado una reestructuración histórica en sus categorías menores para la Temporada 2026.
Esta decisión responde a una demanda creciente de los clubes y cuerpos técnicos: la necesidad de separar las etapas de aprendizaje según el desarrollo físico y técnico de las jugadoras. El cambio más significativo radica en la división del juego por dimensiones de terreno, diferenciando claramente la iniciación en cancha chica de la competencia plena en cancha grande.
El mapa de las nuevas categorías
A partir de las inscripciones de este año, los clubes deberán diagramar sus planteles bajo el siguiente esquema:
Fútbol Infantil (Cancha Chica):
- Sub 10: El primer escalón competitivo, enfocado en la recreación y el contacto inicial con la pelota.
- Sub 12: Una categoría clave de transición, donde se pulen los fundamentos técnicos antes del salto al campo reglamentario.
Fútbol Juvenil (Cancha Grande):
- Sub 13: El debut en las dimensiones profesionales, un reto táctico para las más jóvenes.
- Sub 15: Consolidación competitiva y formación de identidad de juego.
- Sub 17: La antesala directa a la Primera División, con un nivel de exigencia que busca proyectar talentos a nivel nacional.
Un salto de calidad necesario
Desde la organización de la Liga, señalan que este cambio permitirá que las niñas de 8 o 9 años ya no tengan que competir contra adolescentes de 13, una brecha que muchas veces desalentaba la participación. Con la Sub 10 y Sub 12 en cancha chica, se garantiza que el juego sea más dinámico, con más toques de balón y, sobre todo, más divertido para las más pequeñas.
Por otro lado, la creación de la Sub 13 en cancha grande funciona como el «puente» necesario para que el cambio de dimensiones no sea traumático, permitiendo un desarrollo progresivo hasta llegar a la Sub 17.
Inscripciones 2026
Los clubes de Río Cuarto y la región ya han comenzado a trabajar en la captación de jugadoras para completar estas cinco divisiones. El desafío para las instituciones será ahora estructural: contar con los cuerpos técnicos y espacios necesarios para albergar a un semillero que, año tras año, demuestra que el fútbol femenino no es el futuro, sino un presente vibrante.









