Desde sus inicios en «Creer es Crear» hasta brillar hoy en la Sub-14 de Atenas, Valentina Allende es el reflejo del semillero que dejó María Boloqui. Velocidad, gambeta y liderazgo para una jugadora que pasó a cancha grande y ya apunta a la final.
En el fútbol formativo, hay nombres que trascienden no solo por sus logros, sino por la escuela que dejan. Sin duda, María «Majo» Boloqui ha dejado un semillero innegable en el fútbol femenino de la región, y sus frutos se ven hoy en jugadoras como Valentina Allende.
Valentina, quien hoy defiende los colores de Atenas, es una de las protagonistas de una temporada soñada. Su historia con la pelota comenzó mucho antes de llegar al «Albo», siempre bajo la tutela de Boloqui.
«Empecé de chica a jugar al fútbol de la mano de Majo en ‘Creer es Crear’. Ella me llevó a la Universidad y, con su paso al club, nos fuimos varias jugadoras a Atenas en 2023», relata la joven promesa, destacando la fidelidad y confianza en su formadora.
El salto a «Cancha Grande»
La evolución de Allende ha sido meteórica este año. Comenzó la temporada jugando en la Sub-12, pero su talento pedía pista. «Hasta el principio de este torneo estaba en Sub-12 y me subieron a cancha grande con la Sub-14», explica. Un cambio de dimensiones y exigencia que no le pesó; al contrario, la potenció.
Hoy, Valentina y su equipo se encuentran ante el desafío máximo: la final del torneo. Un objetivo que se trazaron desde el primer día y que han conseguido a base de trabajo colectivo.
«Tirar un poco de magia»: Perfil de una líder
Al definirse como jugadora, Valentina mezcla la picardía del potrero con la seriedad de una competidora nata. «Soy una jugadora rápida, me gusta gambetear y a veces tirar un poco de magia», comenta entre risas, aunque enseguida aclara su compromiso innegociable: «Trato de no dar por perdida ninguna pelota».

Más allá de su técnica individual, Allende ha asumido un rol fundamental en lo anímico. «Generalmente soy la que siempre trata de levantar al equipo cuando las cosas se complican», afirma. Esa mentalidad ganadora se complementa con una identidad de juego clara que el equipo ha sabido adoptar: «En la cancha tratamos de siempre tocar y tocar, jugar en equipo; eso es lo que nos identificó e identifica como grupo».
El respaldo técnico y los sueños de Selección
Este presente no sería posible sin la guía desde el banco. Valentina destaca la figura de su actual entrenadora, Emilia Ballestero, quien ha sabido potenciar al grupo en esta etapa decisiva «Siempre nos apoya y nos cuida».
Pero si de mirar al futuro se trata, Valentina Allende no se pone techo. Sus objetivos son claros y ambiciosos: «Llegar algún día a jugar en Primera», dice con seguridad. Y guarda para el final el anhelo máximo de cualquier deportista «El mayor sueño es representar a la Selección Argentina».

Mientras se prepara para la final, Valentina no olvida sus raíces y cierra con un mensaje de gratitud hacia quien le marcó el camino «Quiero agradecer que yo empecé con María Boloqui; ella me guio en todo este recorrido».
Redacción: Pablo Andres