El crecimiento del fútbol femenino local no solo se refleja en la organización y el nivel de los torneos, sino también en las historias de vida de quienes cada fin de semana saltan a la cancha con la ilusión intacta. Una de esas voces promisorias es la de Wanda Brandana, delantera de la Sub-17 de Banda Norte, quien tras un parate obligado por lesión volvió a pisar el verde césped para cumplir el sueño de debutar en la Primera División del conjunto «Verde».
Un camino que empezó desde muy chica
La relación de Wanda con la pelota comenzó a edad temprana. Con apenas 11 años dio sus primeros pasos firmes al debutar en la Primera de Rosario, club donde compitió durante dos temporadas hasta que una lesión interrumpió su progresión y la alejó temporalmente de las canchas. Sin embargo, la pasión pudo más: este año retornó a la actividad en Banda Norte, integrando el plantel Sub-17 y ganándose rápidamente la oportunidad de dar el salto al primer equipo.

«La verdad siempre me gustó muchísimo y lo disfruto un montón. Para mí el fútbol es mucho más que un deporte: es algo que me hace feliz, me ayuda a despejarme y a olvidarme de todo por un rato. También es esfuerzo, compañerismo y aprender a no rendirme cuando las cosas no salen como quiero. Es una parte muy importante de mi vida y algo que realmente amo», expresa la atacante con madurez.
La disciplina del esfuerzo y el debut soñado
Combinar la exigencia deportiva con las responsabilidades académicas no fue un proceso sencillo de la noche a la mañana. «Al principio me costaba bastante acomodarme con el estudio y los entrenamientos, pero con el tiempo fui organizándome», reconoce Wanda sobre la disciplina que exige la rutina diaria.
Esa dedicación rindió sus frutos al momento de vestir la camiseta del primer equipo, un hito que guardará en su memoria:
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Emoción y nervios: «Cuando debuté en Primera fue una sensación hermosa. Estaba re nerviosa pero también muy feliz, porque era algo que soñaba».

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Recompensa al trabajo: «Me había esforzado mucho en los entrenamientos y partidos para jugar con Primera; me hizo sentir muy orgullosa de mí y de todo lo que venía haciendo».
El crecimiento del fútbol femenino local
Desde su perspectiva dentro del campo de juego, la delantera de Banda Norte destaca la evolución que ha experimentado la disciplina en la región y el impacto positivo en las nuevas generaciones.
«Hay un buen nivel en el fútbol local, todos los clubes han mejorado con los años. El femenino ha crecido y tenemos más igualdad; eso nos ayuda y nos motiva a seguir adelante», concluye Brandana, una joven promesa que demuestra que con perseverancia y amor por la camiseta, los sueños se convierten en realidad.
Redacción: Pablo Andres

