Este año está lleno de desafíos nuevos en lo personal ya que me sumo al equipo de trabajo de Estudiantes.
Un equipo que viene funcionando hace muchos años bajo la misma visión en todas sus categorías y siempre tuvo resultados muy positivos.
Sumarme en las categorías juveniles para mí es muy especial ya que me gusta acompañar el crecimiento de la jugadora no solo en lo técnico y táctico sino también en lo personal, rodearme de gente joven y soñadora me llena el corazón y este es mí mayor desafío , ser consiente qué no solo estamos enseñando a patear o defender una pelota sino también educando corazones sanos y genuinos en la disciplina para que en los años que vienen, la ciudad tenga jugadoras disciplinadas dentro y fuera de la cancha.

No tengo dudas que la ciudad en los próximos años va a tener muy buen nivel de jugadoras en la disciplina.
Estudiantes viene trabajando en las categorías juveniles e infantiles de manera continua y se ve el crecimiento de las mismas.
También agradezco al cuerpo técnico de primera por dejarme sumar y seguir aprendiendo junto a ellos en la máxima categoría del fútbol femenino de estudiantes.
La visión es una sola ,trabajar en conjunto todas las categorías para el mayor rendimiento de la jugadora y poder asi en equipo llegar a obtener grandes victorias.
Dándole a las juveniles sentido de pertenecía del club y que puedan compartir con jugadoras experimentadas el seguir creciendo dentro y fuera de una cancha.

La copa verano es una demostración que el fútbol femenino está tomando su lugar en la ciudad y también nos deja la enseñanza que trabajando en equipo se puede avanzar en la disciplina.
Más allá del buen nivel de los equipos presentados es necesario destacar que este es el tiempo del crecimiento del fútbol femenino.
Eso es lo que debemos defender por sobre todo no solo por el presente si no también por las generaciones que vienen.
Le doy gracias a Dios por dejarme ser parte del proceso.