Florencia Bonsegundo, jugadora del Valencia de España, convirtió un verdadero golazo frente al Betis.
El partido iba cero a cero, pocos minutos de juego, hasta que la argentina tomó la pelota en su campo, pocos metros antes de la mitad de la cancha y en su mira detectó el arco rival.
Fueron 17 segundos de pura velocidad, gambeta y definición. Ya en el círculo central desparramó a una rival y encaró a las defensoras, que intentaron cerrarle el camino al gol.
Inútiles fueron los esfuerzos porque Bonsegundo pasó por entre medio de las zagueras y ya estaba a las puertas de un tanto memorable.
La arquera, su último obstáculo, salió a achicar, pero la argentina la picó con extrema calidad y la pelota se fue derechito al fondo del arco.
Bonsegundo ya se había metido en la historia grande del fútbol femenino argentino, cuando a los 94 minutos consiguió decretar el 3 a 3 frente a Escocia, que aún dejaba con vida al seleccionado argentino para una posible e histórica clasificación a los octavos de final. Esa chance, que dependía de otros resultados, no pudo ser.