Nos acercamos al campus universitario donde nos encontramos con Rosana Aguirre, quien en 2004 empezó el proyecto del fútbol femenino en la universidad, siendo así, una de las pioneras y referente del fútbol femenino en nuestra ciudad.
Estuvimos dialogando con ella con respecto a lo que fue su paso por el fútbol femenino, y que emociones le transmitió este homenaje Copa de campeones «Rosana Aguirre«, que lleva su nombre.

¿Cómo fue tu paso por el fútbol?
«A mí siempre me gustó jugar, pero debido a mi profesión, siempre la fase de jugadora fue más de segundo plano, iba más por el lado de entrenadora. Pero como en épocas anteriores éramos muy poquitas las que jugábamos, a veces debía cumplir doble función».
«Si bien muchas veces me tocaba dirigir, más de una vez me tocó jugar, debido a la poca cantidad de jugadoras que había. Si tengo que elegir jugar o dirigir, me tiro más por el lado de entrenadora, antes que de jugadora».

¿Cómo ves que está evolucionando el fútbol femenino? Si es que así lo ves.
«En este momento me encuentro viviendo en Paraná, Entre Ríos, y allá se rema igual que acá. Si bien en Río cuarto se ha avanzado mucho y se han logrado muchas cosas, el apoyo que se recibe con respecto al fútbol masculino, es muy inferior».
«Lo bueno que podemos rescatar de esto, es que hay un semillero importante que es lo fundamental para que esto siga evolucionando».

«Lo veo que va por un buen camino, pero lo mismo lleva mucho tiempo y esfuerzo».
¿Algún mensaje que le quieras transmitir a las chicas que quieren empezar fútbol?
«Muchas veces pasa que no se animan o no las dejan. Mi mensaje es que se animen, si bien es dedicar tiempo, y dinero porque al ser amateur, debes dedicar plata, lo que se vive es algo único y hermoso».
¿Qué emoción o que recuerdos te transmitió volver a donde un día vos estuviste, viéndolo desde otro lugar?
«Me trajo muchos recuerdos, así que un honor muy grande para mí.».
«A demás de eso, la felicidad de estar de nuevo acá en la cancha y de haberme encontrado con todas las jugadoras que empezaron conmigo, que son las que en realidad hicieron crecer todo esto, sobre todo Leticia Galíndez, quien ahora es la entrenadora, así que un orgullo inmenso».

Redacción e imágenes: Delfina Salinas-Lourdes Sosa
Fotos David Pedraza








