Caterina Toselli no es una jugadora más. Con apenas 14 años, es la capitana de la categoría Sub-14 y un verdadero emblema para el club fusión al que llegó con solo cuatro años, siguiendo los pasos de su hermano. Desde ese momento, «Cata» se adueñó de un espacio que hizo propio y que hoy, gracias a ella, es también el de su familia». Fusión un Club que la vio nacer y que hoy la cobija ayudando a seguir sus pasos.

«Cata es técnicamente completa», la describe su director técnico, destacando sus habilidades dentro de la cancha. Pero más allá de su talento con la pelota, es su pasión y compromiso lo que la convierte en una figura tan especial. Los domingos, se la encuentra en la tribuna, vibrando con cada jugada de la primera división. Los sábados, no falta a ningún partido de su hermano, demostrando que el fútbol es una parte fundamental de su vida y un lazo que une a toda la familia.
A pesar de que sus padres tienen actividades alejadas del fútbol –su papá es ciclista y su mamá tenista–, Caterina eligió este deporte con una convicción que contagia. Es una personita especial que irradia alegría dentro y fuera de la cancha, y se ha convertido en referente para sus compañeras por la garra y el corazón que le pone a todo lo que hace. Su liderazgo natural y su entrega incondicional la llevaron a portar la cinta de capitana, un rol que desempeña con la misma pasión que la caracteriza.
Caterina Toselli es el vivo ejemplo de cómo la pasión puede transformar un espacio en un verdadero hogar, haciendo que no solo ella, sino toda su familia, sientan al club como parte de su vida.